Desde mi zulo es un texto de Iñaki GONZALO CASAL "KITXU", Preso político vasco, que EGIN publicó en su nš del 14 julio de 1997. En pleno JULIAZO. Iñaki lo escribió sin duda espoleado por la orgiástica campaña de propaganda lanzada por el Ministro Mayor Oreja en todas las televisiones, radios y prensa acerca de las características del "zulo" en que estuvo retenido por ETA Ortega Lara.
El habitáculo donde permanezco veinte horas al día mide tres metros de largo por 1,80 de ancho. Consta de: un camastro de hierro, un taburete clavado al suelo, una mesa de madera de 80 cm. de largo y 40 de ancho,dos baldas de piedra, un retrete y el lavabo. Las paredes se cubren de humedad en invierno y se desconchan durante el verano. En la parte inferior de la puerta dispongo de un parapeto de periódicos y bolsas de basura, yen el agujero del retrete de una botella de plástico para que las ratas no entren por la noche. Se nos sirven tres raciones al día en bandejas de metal.
Durante los chapeos permanezco 24 horas al día en un espacio inferior a seis metros cuadrados; en los periodos de cumplimiento de sanciones, 22 horas diarias.
No tengo acceso a ninguna actividad del centro, ni a la biblioteca, ni al cine, ni al salón de actos, ni al campo de futbol, ni a talleres.
Durante los traslados nos encierran en jaulas de chapa metálica de un metro de largo por 50 cm. de ancho. Su única ventilación consiste en una abertura en la parte inferior de la puerta. La estancia en estas jaulas se prolonga en ocasiones durente 10, 12 o14 horas. Con frecuencia el olor a vómitos es tan insoportable, sobre todo en verano, cuando las conejeras se convierten en autenticos hornos. Recurro a una imagen gráfica: los vagones donde los nazis trasladaban a los judíos a los campos de exterminio.
Los habitáculos donde 562 ciudadanos vascos permanecemos secuestrados están localizados, aunque su acceso es complicado. El mío se encuentra en el número 4 de la calle Mártires de la ciudad de Ocaña, a 450 kilómetros de mi lugar habitual de residencia. Los interesados pueden dirigirse también al km. 72 de la carretera de Ayora, en Albacete, o al km.7 de la carretera de Olivenza, en Badajoz, o al punto kilométrico 10 de la carretera de Madrid a Jaén, o a Palma de Mallorca, o a Cádiz, o a Gran Canaria, o a Ceuta o a París.
Propongo también que los interesados conozcan por dentro cualquiera de los 44 zulos del celular, sito en la localidad madrileña de Navalcarnero, o que se entrevisten con los ciudadanos vascos que llevan 7000 días encerrados en habitáculos de tres metros de largo por 1,80 de ancho.
Durante mi estancia en prisión he sido testigo directo de ahorcamientos, intentos de suicidio, apaleamientos a presos sociales y del colectivo, vejaciones, cacheos humillantes, defunciones por enfermedad, episodios de una crueldad dificil de explicar e imposible de imaginar.
Las huelgas de hambre, los txapeos, el enfrentamiento directo, la tensión, la soledad, el aislamiento, la rabia, la impotencia... son el contrapunto a los derechos que los chacales de la información aseguran disfrutamos los presos políticos vascos en el interior de los habitáculos donde nos mantinen secuestrados.
Iñaki GONZALO CASAL "KITXU",
Preso político vasco